<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>La torre de media tarde &#187; Juno</title>
	<atom:link href="http://www.latorredemediatarde.com/tag/juno/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.latorredemediatarde.com</link>
	<description>El lugar donde la fantasía toma forma, leyendas, cuentos, mitologías, deidades, imaginación, criaturas, etc.</description>
	<lastBuildDate>Sun, 03 Apr 2011 12:21:36 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.1</generator>
		<item>
		<title>Los meses y los días</title>
		<link>http://www.latorredemediatarde.com/los-meses-y-los-dias/</link>
		<comments>http://www.latorredemediatarde.com/los-meses-y-los-dias/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 07 Jun 2008 06:54:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>el guardián de la torre</dc:creator>
				<category><![CDATA[Mitología Griega]]></category>
		<category><![CDATA[Mitología Romana]]></category>
		<category><![CDATA[Mitos griegos]]></category>
		<category><![CDATA[ABRIL]]></category>
		<category><![CDATA[Agosto]]></category>
		<category><![CDATA[Aprilis]]></category>
		<category><![CDATA[Atlas]]></category>
		<category><![CDATA[César Augusto]]></category>
		<category><![CDATA[décimo]]></category>
		<category><![CDATA[Diana]]></category>
		<category><![CDATA[diciembre]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo]]></category>
		<category><![CDATA[Dominicus]]></category>
		<category><![CDATA[ENERO]]></category>
		<category><![CDATA[FEBRERO]]></category>
		<category><![CDATA[Februa]]></category>
		<category><![CDATA[februales]]></category>
		<category><![CDATA[griegos]]></category>
		<category><![CDATA[hebreos]]></category>
		<category><![CDATA[Hermes]]></category>
		<category><![CDATA[Jano]]></category>
		<category><![CDATA[Januarius]]></category>
		<category><![CDATA[jovis dies]]></category>
		<category><![CDATA[Jueves]]></category>
		<category><![CDATA[Julio]]></category>
		<category><![CDATA[Julio César]]></category>
		<category><![CDATA[Junio]]></category>
		<category><![CDATA[Junius]]></category>
		<category><![CDATA[Juno]]></category>
		<category><![CDATA[Júpiter]]></category>
		<category><![CDATA[Leyendas]]></category>
		<category><![CDATA[luna]]></category>
		<category><![CDATA[Lunes]]></category>
		<category><![CDATA[Marte]]></category>
		<category><![CDATA[Martes]]></category>
		<category><![CDATA[MARZO]]></category>
		<category><![CDATA[Maya]]></category>
		<category><![CDATA[Mayo]]></category>
		<category><![CDATA[Mercurio]]></category>
		<category><![CDATA[Miércoles]]></category>
		<category><![CDATA[noveno]]></category>
		<category><![CDATA[noviembre]]></category>
		<category><![CDATA[Octavio]]></category>
		<category><![CDATA[octavo]]></category>
		<category><![CDATA[octubre]]></category>
		<category><![CDATA[Quintilus]]></category>
		<category><![CDATA[romanos]]></category>
		<category><![CDATA[Sábado]]></category>
		<category><![CDATA[sabbat]]></category>
		<category><![CDATA[Septiembre]]></category>
		<category><![CDATA[séptimo]]></category>
		<category><![CDATA[Venus]]></category>
		<category><![CDATA[Viernes]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.latorredemediatarde.com/?p=113</guid>
		<description><![CDATA[Como resabio de la civilización romana y la cultura latina, nos han quedado los nombres de los meses y de los días. Los romanos, y anteriormente los griegos, consideraban a la vida como un milagro realizado por sus dioses y en agradecimiento, ponían sus nombres a las cosas. Y como el tiempo era una de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Como resabio de la civilización romana y la cultura latina, nos han quedado los nombres de los meses y de los días.</p>
<p>Los romanos, y anteriormente los griegos, consideraban <span id="more-113"></span>a la vida como un milagro realizado por sus dioses y en agradecimiento, ponían sus nombres a las cosas.</p>
<p>Y como el tiempo era una de las cosas importantes, les dieron nombres derivados de los dioses a los meses y los días.</p>
<p>Y si les quedaron algunos meses sin nombre, los enumeraron.</p>
<p style="text-align: center;">LOS MESES</p>
<p>ENERO (Januarius): lleva ese nombre en honor del dios Jano, patrono de los principios y de los fines, de dos caras, conocedor del pasado y del futuro.</p>
<p>FEBRERO: debe su nombre a la diosa Februa, por las fiestas februales que en ese mes se celebraban.</p>
<p>MARZO: está dedicado al dios Marte, rey de la guerra y de los guerreros, omnipotente, a quien le pedían lluvia para los campos.</p>
<p>ABRIL: le dieron el nombre de la diosa Aprilis, diosa de las flores, la que abre o florece, y en este mes era, en Roma, cuando la primavera afloraba en plenitud.</p>
<p>Mayo: este mes era dedicado a la diosa Maya, hija de Atlas, el gigante que fuera condenado a sostener el cielo, por Júpiter.</p>
<p>Junio: este mes fue dedicado a la diosa Juno, la esposa de Júpiter. Aunque hay quines opinan que fue dedicado a un patricio romano llamado Junius.</p>
<p>Julio: antes fue llamado Quintilus, pues correspondía al quinto mes del antiguo calendario romano, pero se lo cambió por éste que lleva actualmente, en honor de Julio César, cuyo natalicio había sido en este mes.</p>
<p>Agosto: fue nombrado así en homenaje a César Augusto, Primer Emperador romano, quien era sobrino de Julio César (Llamado  Octavio antes de ser nombrado emperador).</p>
<p>Septiembre, octubre, noviembre y diciembre conservaron los nombres que tenían en el antiguo calendario romano, el cual estaba formado por diez meses. Respectivamente significan el séptimo, el octavo, el noveno y el décimo.</p>
<p style="text-align: center;">LOS DÍAS</p>
<p>Domingo: Dominicus, fue dado por el cristianismo, &#8220;día del Señor&#8221;.</p>
<p>Lunes: Día de la Luna. La luna en la mitología romana era Diana,o Diana Cazadora, esposa del Sol y reina de los bosques.</p>
<p>Martes: dedicado al Dios Marte de la guerra.</p>
<p>Miércoles: dedicado al dios Mercurio, con alas en los pies y un gorro alado, quien transmitía los mensajes de Júpiter, padre de los dioses. Asimismo era el dios del comercio, en griego se llamaba Hermes.</p>
<p>Jueves: era el día de Júpiter, que en latín se expresaba &#8220;jovis dies&#8221;. (Júpiter: Jove en latín).</p>
<p>Viernes: dedicado a Venus, la diosa de la belleza en la tierra, y el lucero del cielo.</p>
<p>Sábado: Era el séptimo día de la semana, y su denominación proviene del hebreo: &#8220;sabbat&#8221;, día de descanso y de adoración a Dios para los  hebreos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.latorredemediatarde.com/los-meses-y-los-dias/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Eco y Narciso. El origen del eco y del narcisismo</title>
		<link>http://www.latorredemediatarde.com/eco-y-narciso-el-origen-del-eco-y-del-narcisismo/</link>
		<comments>http://www.latorredemediatarde.com/eco-y-narciso-el-origen-del-eco-y-del-narcisismo/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 May 2008 04:39:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Susurros</dc:creator>
				<category><![CDATA[Leyendas]]></category>
		<category><![CDATA[Mitología Griega]]></category>
		<category><![CDATA[Mitos griegos]]></category>
		<category><![CDATA[Cupido]]></category>
		<category><![CDATA[eco]]></category>
		<category><![CDATA[Juno]]></category>
		<category><![CDATA[Júpiter]]></category>
		<category><![CDATA[narcisismo]]></category>
		<category><![CDATA[Narciso]]></category>
		<category><![CDATA[Némesis]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.latorredemediatarde.com/?p=83</guid>
		<description><![CDATA[&#8230;Eco merece una digresión. Su alegría y parlachineria cautivaron a Júpiter; sorprendidos en adulterio por Juno, la castigó a que jamás podría hablar por completo; su boca no pronunciaría sino las últimas sílabas de aquello que quisiera expresar. Pues bien, viendo Eco a Narciso quedó enamorada de él y le fue siguiendo, pero sin que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&#8230;Eco merece una digresión. Su alegría y parlachineria cautivaron a Júpiter; sorprendidos en adulterio por Juno, la castigó a que jamás podría hablar por completo; su boca no pronunciaría sino las últimas sílabas de aquello que quisiera expresar. Pues bien, viendo <span id="more-83"></span>Eco a Narciso quedó enamorada de él y le fue siguiendo, pero sin que él se diera cuenta. Al fin decide acercársele y exponerle con ardiente palabrería su pasión. Pero&#8230; ¿Cómo podrá si las palabras le faltan? Por fortuna, la ocasión le fue propicia. Encontrándose solo el mancebo, desea darse cuenta de por dónde pueden caminar sus acompañantes y grita: -¿Quién está aquí?- Eco repite las últimas palabras -&#8230; está aquí-. Maravillado queda Narciso de esta voz dulcísima de quien no ve. Vuelve a gritar: -¿por qué me huyes?- Eco repite: -&#8230; me huyes-. Y Narciso: -¡juntémonos!- Y Eco: -&#8230; juntémonos-. Por fin se encuentran. Eco abraza al ya desilusionado mancebo. Y éste dice terriblemente frio: &#8211; No pensarás que yo te amo&#8230;- Y Eco repite, acongojada: -&#8230;yo te amo-. -¡ Permitan los dioses soberanos -grita él- que antes la muerte que deshaga que tú goces de mí!-<br />
Huyó, implacable, Narciso. Y la ninfa así menospreciada, se refugió en lo más solitario de los bosques. La consumía su terrible pasión. Deliraba. Se enfurecía. Y pensó: -¡ojalá cuando él ame como yo amo, se desespere como me desespero yo!-Némesis, diosa de la venganza -y a veces de la justicia- escuchó su ruego. En un valle encantador había una fuente de agua extremadamente clara, que jamás había sido enturbiada ni por el cieno ni por los hocicos de los ganados. A esa fuente llegó Narciso, y habiéndose tumbado en el césped para beber, Cupido le clavó, por la espalda, su flecha&#8230; Lo primero que vio Narciso fue su propia imagen, reflejada en el propio cristal. Insensatamente creyó que aquel rostro hermosísimo que contemplaba era de un ser real, ajeno a sí mismo. Sí, él estaba enamorado de aquellos ojos que relucían como luceros, de aquellos cabellos dignos de Apolo. El objeto de su amor era&#8230; él mismo. ¡Y deseaba poseerse! Pareció enloquecer&#8230; ¡No encontraba boca para besar! Como una voz en su interior le reprochó: -¡insensato!- ¿cómo te has enamorado de un vano fantasma? Tu pasión es una quimera, retírate de esa fuente y verás como la imagen desaparece. Y, sin embargo, contigo está, contigo ha venido, se va contigo&#8230; ¡y no la poseerás jamás!<br />
Alzó los brazos al cielo Narciso. Llorando. Meneándose luego los cabellos. Y gritó, blasfemo así: -Decidme selvas, vosotras que habéis sido testigo de tantos idilios apasionados&#8230; ¿por qué el amor es tan cruel para mí? Hace siglos que existís; decidme ¿visteis nunca un amor obligado a sufrir designios más rudos? Yo veo al objeto de ni pasión y no le puedo encontrar. No me separan de él ni los mares enormes, ni los senderos inaccesibles, ni las montañas, ni los bosques. El agua de una fontana me lo presenta consumido del mismo deseo que a mí me consume. ¡Oh pasión mía! ¡Quienquiera que seáis, aproximaos a mí como a vos me aproximo! ¡Ni mi juventud ni mi belleza son causas para vuestro temor! Yo desdeñe el amor de todas las ninfas&#8230; No tengáis para mí el mismo desdén. Pero ¿si me amáis, por qué os sirvo de burla? Os tiendo mis brazos y me tendéis los vuestros. Os acerco mi boca y vuestros labios se me ofrecen. ¿Por qué permanecer más tiempo en el error? Debe ser mi propia imagen la que me engaña. Me amo a mí mismo. Atizo el mismo fuego que me devora. ¿Qué será mejor: pedir o que me pidan? ¡Desdichado de yo que no puedo separarme de mí mismo! A mí me pueden amar otros, pero yo no me puedo amar&#8230; ¡Ay! El dolor comienza a desanimarme. Mis fuerzas disminuyen. Voy a morir en la flor de la edad. Más no ha de aterrarme la muerte liberadora de todos mis tormentos. Moriría triste si hubiera de sobrevivirme el objeto de mi parión. Pero bien entiendo que vamos a perder dos almas una sola vida.- Dicho esto, tornó Narciso a contemplarse en la misma fuente. Y lloró, ebrio de pasión, ante su propia imagen. Volvió a traslucir frases entrecortadas&#8230; ¿Quién? ¿Narciso? ¿Su imagen llorosa? -¿por qué me huyes? Espérame, eres la única persona a quien yo adoro. El placer de verte es el único que queda a tu desventurado amante.-<br />
Poco a poco Narciso fue tomando los colores finísimos de esas manzanas, coloradas por un lado, blanquecinas y doradas por el otro. El ardor le consumía poco a poco. La metamorfosis duró escasos minutos. Al cabo de ellos, de Narciso no quedaba sino una rosa hermosísima, al borde de las aguas, que se seguía contemplando en el espejo sutilísimo.<br />
Todavía se cuenta que Narciso, antes de quedar transformado pudo exclamar: -¡Objeto vanamente amado&#8230;adiós&#8230;!- Y Eco: -&#8230; adiós- cayendo enseguida en el césped rota de amor. Las náyades, sus hermanas, le lloraron amargamente meneándose las doradas cabelleras. Las díadas dejaron romperse en el aire sus lamentaciones. Pues bien: a los llantos y a las lamentaciones contestaba Eco&#8230; cuyo cuerpo no se pudo encontrar. Y, sin embargo, por montes y valles, en todas las partes del mundo, aún responde Eco a las últimas sílabas de toda la patética humana.</p>
<p style="text-align: right;">Ovidio.Metamorfósis.Libro Tercero III.</p>
<p style="text-align: right;">
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.latorredemediatarde.com/eco-y-narciso-el-origen-del-eco-y-del-narcisismo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El origen de la osa Mayor y Menor</title>
		<link>http://www.latorredemediatarde.com/el-origen-de-la-osa-mayor-y-menor/</link>
		<comments>http://www.latorredemediatarde.com/el-origen-de-la-osa-mayor-y-menor/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 06 Mar 2008 15:35:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>el guardián de la torre</dc:creator>
				<category><![CDATA[Leyendas]]></category>
		<category><![CDATA[Arcas]]></category>
		<category><![CDATA[Calistro]]></category>
		<category><![CDATA[celestes]]></category>
		<category><![CDATA[constelaciones]]></category>
		<category><![CDATA[Erimanto]]></category>
		<category><![CDATA[Juno]]></category>
		<category><![CDATA[Júpiter]]></category>
		<category><![CDATA[osa Mayor]]></category>
		<category><![CDATA[osa Menor]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.latorredemediatarde.com/el-origen-de-la-osa-mayor-y-menor/</guid>
		<description><![CDATA[Júpiter desciende a ver la tierra donde se encuentra con Calistro, violándola. De esta relación nace Arcas. Encelada, Juno se venga del adulterio convirtiendo a Calistro en osa. Condenada a vagar por valles y montañas, Calistro, convertida en osa, pasó días y años luchando con lobos y alimañas feroces. Entre tanto, el hijo, Arcas, que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Júpiter desciende a ver la tierra donde se encuentra con Calistro, violándola. De esta relación nace Arcas. Encelada, Juno se venga del adulterio convirtiendo a Calistro en osa.</p>
<p style="text-align: justify">Condenada a vagar por valles y montañas, <span id="more-27"></span>Calistro, convertida en osa, pasó días y años luchando con lobos y alimañas feroces. Entre tanto, el hijo, Arcas, que ignoraba el paradero de su madre, había llegado a la edad de quince años. Un día que él estaba poniendo redes en el monte Erimanto se encontró de manos a boca con ella, que perseguía las mismas piezas. Quedó inmóvil la madre, en su figura bestial. La miró el hijo atemorizado, el cual, creyendo que la fiera podría abalanzarse, se dispuso a clavarle su venablo. Y lo hubiera hecho a no ser porque Júpiter, terciando para evitar el parricidio, los arrebató a los dos convirtiéndolos en vecinas constelaciones celestes. Las que se conocen con el nombre de osa Mayor y osa Menor.</p>
<p>Ovidio. Metamorfosis. Libro segundo III.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.latorredemediatarde.com/el-origen-de-la-osa-mayor-y-menor/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

