15
Apr

El origen del universo

   Escrito por: el guardián de la torre   en Leyendas

Antes de existir el mar, la tierra y el cielo, continentes de todo, existía el Caos. El sol no iluminaba aún el mundo. Todavía la luna no estaba sujeta a sus vicisitudes. La tierra no se encontraba aún suspensa en el vacío, o tal vez quieta por su propio peso. No se conocían las riberas de los mares. El aire y el agua se confundían con la tierrra, que todavía no había conseguido solidez. Todo era informe. Al frío se oponía el calor. Lo seco a lo húmedo. El cuerpo duro se hincaba en el blando. Lo pesado era ligero a la vez. Los dioses, o la naturaleza, pusieron fin a estos despropósitos, y separaron al cielo de la tierra, a ésta de las aguas y al aire pesado del cielo purísimo. Y, así, el caos dejó de ser. Los dioses pusieron a cada cuerpo en el lugar que les correspondía y estableció las leyes que había de regirlos. El fuego, que es el más ligero de los elementos, ocupó la región más elevada. Más abajo, el aire. La tierra, encontraba su equilibrio, la más profunda.
Hecha aquella primera división, los dioses redondearon la superficie de la tierra y puso límites al airado mar. En seguida, añadió las fuentes, los estanques, los lagos, los ríos, corrientes por la tierra y devorados por el océano. Él mandó extenderse a los campos, cubrirse de hoja a los árboles, elevarse a los montes y a los valles hundirse. Y así como el cielo estaba dividido en cinco zonas- dos a la derecha, dos a la izquierda y una en el centro, que es la más ardiente-, así mismo quedó dividido el universo. De las cinco zonas la del medio quedó inhabitable por el fuego; las dos de los extremos quedaron envueltas en nieves; únicamente las centrales ofrecieron templanza a la vida. Sobre éstas se elevó el aire, más pesado que el fuego, pero menos que el agua y la tierra; y en él se dieron las nubes, la niebla espesa, los truenos que espantan a los hombres, los vientos que forman vorágines y los granizos. El autor del mundo estableció la armonía en esta región: sin ella se hubieran desecho entre sí los elementos. Al euro1le hizo soplar hacia Oriente. Hacia el Occidente al céfiro2. Al bóreas3 le empujó hacia el Septentrión, y al austro4 hacia el Mediodía. Y por fin, dejo que el Eter, sin peso y sin escoria, formase ese color azul que llamamos firmamento.
1Viento este.
2Viento Oeste.
3Viento Norte.
4 Viento Sur.

OVIDIO.Metaforfósis. Libro Primero I.


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Este post fue publicado - 15 April, 2008 - 15:14 y se encuentra en la categoria de Leyendas . Puedes seguir cualquier respuesta a este post a través del RSS 2.0 feed. Puedes dejar una respuesta, or comentario desde tu propio sitio.

2 Comentarios hasta el momento

Sanmy
 1 

Más que poner las cosas donde deben estar yo creo que las colocaron donde les gustaban que estuvieran, no obstante no cabe lugar a la duda de que les quedó muy bien.

Buscado mi divinidad.

April 26th, 2008 en 9:25 am
 2 

me encanta el origen del universo y quien lo escribio y yo ahora estoy estudiando eso y me sirve para copiar desearia tener impresora para no copiar bay bay bso

April 23rd, 2009 en 4:35 am

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