Cierta vez un lobo, después de capturar a un carnero en un rebaño, lo arrastraba a su guarida.
Pero un león que lo observaba, salió a su paso y se lo arrebató.
Molesto el lobo, y guardando prudente distancia le reclamó:
- ¡ Injustamente me arrebatas lo que es mío !
El león, riéndose, le dijo
- Ajá; me vas a decir seguro que tú lo recibiste buenamente de un amigo.
Lo que ha sido mal habido, de alguna forma llegará a ser perdido.
ESOPO

(votos: 9 · puntuación: 4.89)
¿aún no has votado? 



Articulos
Un comentario
Deja un comentario.