Díjole un día un cervatillo al ciervo:
- Padre: eres mayor y más veloz que los perros y tienes además unos cuernos magníficos para defenderte; ¿ por qué huyes delante de ellos ?
El ciervo respondió riendo:
- Justo es lo que me dices, hijo mío; mas no sé lo que me sucede, pero cuando oigo el ladrido de un perro, inmediatamente me doy a la fuga.
Cuando se tiene un ánimo temeroso, no hay razón que pueda cambiarlo.
ESOPO.
Tags: cervatillo, ciervo, temeroso


(votos: 10 · puntuación: 3.60)
¿aún no has votado? 



Articulos
Deja un comentario.